Las muelas del juicio o terceros molares son los últimos órganos dentarios en erupcionar y, por lo tanto, los mayores en frecuencia de retención. Se llaman muelas del juicio, ya que, a la edad en que aparecen se supone que la persona tiene un juicio más desarrollado y completo.

Existen cuatro muelas cordales, una por cada cuadrante bucal y se sitúan en la última posición de la línea de la dentadura, al fondo de la boca. Las muelas del juicio suelen afectar a otros dientes al desarrollarse, empujándolos o saliendo “torcidos”. Cuando esto ocurre, las muelas del juicio se suelen extraer.

Como las muelas del juicio son los últimos órganos dentarios en erupcionar, con frecuencia, la boca no tiene suficiente espacio libre para acomodarlos. Cuando eso ocurre, los dientes quedan retenidos (atrapados por otros dientes o por el mismo hueso, debajo del tejido gingival). Si los dientes quedan retenidos, se produce dolor e hinchazón en la zona.

Las muelas del juicio que emergen parcialmente o erupcionan giradas, también pueden provocar un apiñamiento doloroso y enfermedad. Como los dientes extraídos antes de los 20 años tienen raíces menos desarrolladas y escasas complicaciones, las personas de entre 16 y 19 años deben acudir con un profesional para que evalúe la necesidad de extraer sus muelas del juicio.

Artículo creado con información de maxilofacialeimplantes.com